«Abundantes beneficios esperan a aquellos que son capaces de encontrar la oportunidad en la crisis.»

miércoles, diciembre 07, 2005

Experimento 242

Gracias a Krlitos descubro este blog, Geekipollas, dónde insta a sus lectores a que participen en el concuros de La Historia Más Geek. Y entre las 20 seleccionadas para "la final", me llama poderosamente la atención la de esta chica, María 242, con una historia (supuestamente verídica) muy muy muy interesante (desde un punto de vista psicológico sería la bomba un experiemento así :O). Me ha atrapado!

- María 242 -
Experimento 242

Recuerdo que allá por 1991, cuando tenía 24 añitos, modifiqué artificialmente mi ritmo circadiano. Me “fabriqué” una semana de 6 días de 28 horas cada uno. Mi intención era aumentar mi productividad y, sobre todo, hacer un experimento físico y psicológico de resultados impredecibles, era como aislarme del mundo sin abandonarlo totalmente. Cada día dormía aproximadamente 9 horas con lo que restaban 19 para estar despierta intentando aprovechar el tiempo y observando en mi propio cuerpo y en mi propia mente el resultado del experimento. Por supuesto el tiempo siguió siendo el mismo, no había más tiempo, pero daba la sensación de que transcurría a otra velocidad. Cada día era mucho más largo pero tenía un día menos a la semana. Realmente aprovechaba mejor el tiempo, porque agrupando de esta manera, las horas de sueño y de vigilia, los bloques de tiempo eran más largos y habían menos interrupciones y menos minutos perdidos en iniciar y parar actividades. Físicamente era más que soportable, me encontraba como nunca, con más energía y nada cansada. Incluso le puse nombre a mis nuevos días: Lunesmar, Tesmier, Colesjué, Vesvier, Nessaba y Dodomingo.

Pero la Tierra seguía girando con su velocidad habitual y todos los mortales que yo conocía seguían, más o menos, el ritmo del planeta. Psicológicamente empezaba a ser un poco insoportable. Por aquel entonces vivía en un piso de estudiantes en Salamanca y mi ritmo no coincidía con el de las demás chicas. Me perdía algunas clases. La regla me venía cada 24 días, tenía que planificar bastante las salidas a la calle para la compra, el ocio, etc. De la armonía inicial pasé al caos en cuatro semanas y duré seis días más (de los míos).

En fin, no me arrepiento de haber hecho esta burrada, es más, tenía que haber probado durante más tiempo el experimento para sacar más conclusiones. Ahora me sería totalmente imposible. Perdería mi trabajo y mis hijas me llevarían directamente al psiquiatra por geekipollas (la verdad es que no sé cómo no lo han hecho ya).

Leído en: Geekipollas, las 20 historias más geeks ( Altamente recomendable ;) )

5 Comments:

Blogger Ismurg dijo...

Hice una cosa parecida en mi "peor pero emocionante" etapa universitaria cuando me pase una semanita sin ver el sol.
Loco me volví casi.

7/12/05 22:23

 
Blogger DriTa dijo...

jajajajja....yo me estoy preaparando psicológicamente (y nunca mejor dicho) para algo parecido...xq ahora en febrero toca "IBERNAR" (se escribe asi?? joder:$)= exámenes a la vista ^^O

Saluditos Ismurg:D

8/12/05 00:40

 
Anonymous Rubén dijo...

La verdad es que si que suena bastante "Geek" lo de cambiar la semana a 6 dias,jejeje :D Lo probare,no se cuando, pero lo probare :P

8/12/05 21:32

 
Blogger DriTa dijo...

a q pica la curiosidad rubén.... xDDD jajaj :D

9/12/05 21:21

 
Anonymous Aubrey Gigante dijo...

Sorry for omitting to sign - I posted the above.

10/12/05 18:17

 

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